miércoles, 28 de septiembre de 2011

28/09/2011: World Trade Center, Wall Street y Estatua de la Libertad

Esta página del blog describe el día 5 de 9 de nuestro viaje a Nueva York, Washington y Cataratas del Niagara.

Resumen del día

  1. Ver Rockefeller Center y Flatiron Building de día.
  2. Visitar la Zona Cero de los atentados del World Trade Center (11-S).
  3. Ver la zona de Wall Street: sede de la Bolsa, Federal Hall, el Charging Bull y Battery Park
  4. Ir en ferry a la Estatua de la Libertad, subir a su pedestal, y luego visitar Ellis Island.
  5. Visitar el Memorial a las Victimas del 11-S en la Zona Cero.
  6. Ir de shopping a Century21 y Macy's.

Es Miércoles 28 de Setiembre 2011. Hoy tuvimos un día muy completo de ver cosas (como todos los días en Nueva York, donde siempre aprovechamos un montón, pero este día aún más). Para hoy teníamos contratada ya con antelación la visita a la Estatua de la Libertad para el mediodía. Incluía subir a su pedestal, y luego visitar también Ellis Island, donde está el museo de inmigración de la ciudad.

Nos levantamos a las 07.30. Si hubiera hecho un día soleado, el plan original para hoy era subir a primera hora de la mañana a lo alto del rascacielos Top of the Rock (el General Electric Building). Como está un poco nublado, decidimos que lo pasaríamos a otro día.

Empezamos la mañana, como siempre, desayunando en la cafetería Tisserie al lado del hotel: muffins y zumo de naranja natural por 12 dólares los dos.

Cogimos el metro y nos bajamos en una parada de la 5th Avenue cercana a la St Patrick's Cathedral, para verla de día. Aquí ha habíamos venido el primer día que llegamos a Nueva York, pero entonces la vimos de noche y no se apreció tan bien.


Justo al otro lado de la calle está la estatua de Atlas de la entrada al Rockefeller Center:


Lo que me gustó de ese momento es que eran las 09.00 de la mañana más o menos, así que era hora punta en Nueva York. Y las calles estaban llenas de gente que iban a trabajar. El bullicio era impresionante: taxis, ejecutivos... Había tanto trasiego que si te despistabas un poco se te llevaba la marea humana.

Como está relativamente cerca de la 5th Avenue, fuimos andando también otra vez hasta la New York Public Library, para ver si estaba abierta que a mi me hacía gracia entrar. De nuevo, nos la encontramos cerrada (abren a las 10.00), así que ya se nos escapó la última oportunidad de visitarla.

Cogimos el primer autobús a pie de calle que iba downtown, y nos bajamos en el cruce de la 5th Avenue con Broadway, donde está el Flatiron Building que ya habíamos visto ayer de noche, pero hoy de día pudimos hacer buenas fotos:


El World Trade Center


Tras ver el Flatiron, nos subimos a otro autobús que bajó esta vez por Broadway hasta llegar al inicio del World Trade Center. Nada más bajar, escuchamos la locución del Woolworth Building, que durante un tiempo fue el rascacielos más alto de Nueva York hasta que se completó el Empire State Building.

La zona del World Trade Center empieza en el cruce de las calles Church St. y Vessey St. El solar donde estaban las Torres Gemelas antes de los atentados era un hervidero de grúas, obreros, excavadoras, tráfico cortado... Observando el solar mientras escuchábamos la locución de la Zona Cero es cuando nos dimos cuenta realmente de lo que se debió vivir aquel día de 11 de Setiembre en la ciudad.


Nada más llegar descubrimos que para visitar el Memorial del 11S hay que llevar entradas anticipadas, que son gratuitas pero limitadas. Para el mismo día, se reservan entradas para horas determinadas, repartidas bajo cola. Tras observar que la cola era bastante rápida, cogimos turno para las 18.00, cuando calculamos que ya habríamos vuelto del ferry de la Estatua de la Libertad.

Visitamos una pequeña iglesia llamada St. Paul's Church, que está apenas a 200 metros del epicentro de los atentados. Es la iglesia católica más antigua de Nueva York, y sorprendentemente salió ilesa de las explosiones y derrumbamiento de las Torres Gemelas.

Wall Street


Como al Memorial no iríamos hasta la tarde, y el ferry para Liberty Island no era hasta las 14.00, decidimos ir a visitar la zona de Wall Street. Mientras íbamos escuchando la locución de cada cosa, vimos el Federall Hall, el Federal Reserve Bank of New York, las calles Nassau St, Liberty St y Wall St, y el edificio de la Bolsa:


Ahora que veo las fotos me acuerdo de la primera pantalla de la campaña del Call of Duty: Modern Warfare 3, donde los rusos han ocupado Wall Street, y veo que la recreación en el videojuego es exacta a donde estuvimos. Detrás de estas columnas te escondes para preparar el asalto xDD:


 Al lado de Wall Street está la Trinity Church, que vimos en una visita rapidita:


Fuimos continuando en dirección al Battery Park, donde se coge el ferry para Liberty Island. Aquí paramos a ver la estatua del Charging Bull, o el "Toro de Bowling Green", que es el emblema de Wall Street. Como por esas fechas coincidimos con las protestas y manifestaciones de los Indignados, el toro estaba vallado y no podías acercarte. Ya que se considera la estatua como uno de los símbolos del capitalismo, y se preocupaban de que los manifestantes quisieran sabotearlo.




Tras acabar de escuchar las locuciones que nos quedaban de la zona de Wall Street, llegamos al Battery Park. Aquí se coge el ferry que teníamos contratado para ir a la Estatua de la Libertad, para las 14.00. Como son las 12.45 y no había demasiada cola, preguntamos en las oficinas si podíamos coger el anterior de la 13.00, para aprovechar más el tiempo. No nos pusieron ningún problema, como digo los ferrys no iban demasiado llenos.

La Estatua de la Libertad y Ellis Island


El control de seguridad para subir al ferry que viaja a Liberty Island es considerable, como el de un aeropuerto. Una vez superado, el trayecto es muy rápido, y además se pasa volando porque vas viendo la Estatua de la Libertad acercándose y es una vista impresionante:


Cuando llegamos a Liberty Island eran las 13.15 más o menos. Al bajar del ferry nos dieron las audioguías para todo el tour por la isla.


Como no tuvimos tiempo a comprar nada de comida (tampoco sé qué nos habrían dejado pasar por el control de seguridad), comimos en la propia cafetería de la isla. Cogimos el menú de burguer más sencillo, como si fuera el de niños, y nos costó 13 dólares en total: dos hamburguesas y dos diet cokes.

Empezamos la visita con audioguía en la plaza justo detrás de la Estatua.


La entrada que compramos incluía subir hasta el pedestal de la Estatua de la Libertad, cosa que recomiendo porque si no sólo puedes dar vueltas por la plaza donde está la estatua, sin entrar en ella.

Pasamos un nuevo control de seguridad para entrar al pedestal, en el que hay que tener en cuenta que no dejan entrar mochilas.

Una vez dentro, está expuesta la antorcha original. También hay una pequeña exposición de piezas de la Estatua, cómo se construyó, historia, etc... Está bien, para quedarte unos minutos.


 Luego subimos a la parte de arriba del pedestal. Subes en ascensor, bajas andando. Una del skyline de Manhattan:


Y bajamos a la parte baja del pedestal. La Estatua de la Libertad no es fácil de fotografiar porque es muy grande:



Después de una hora y media deambulando por la Estatua y su pedestal, cogimos el ferry de las 15.30 que nos llevaba a Ellis Island.

Ellis Island era el antiguo control fronterizo de inmigración donde paraban todos los barcos de pasajeros que llegaban a Nueva York y que vinieran de fuera de Estados Unidos. Ahí se hacían los controles y se determinaba quienes podían entrar al país y quienes eran deportados.

El trayecto en ferry entre Liberty y Ellis Island son unos diez minutos. La antigua oficina de inmigración de Ellis Island es ahora el Museo de la Inmigración. Con la entrada tienes incluida otra audioguía en castellano que está muy bien hecha.


El museo lo ves en unos 45 minutos aproximadamente. A mi me gustó bastante esta visita, porque realmente ves en qué condiciones llegaron algunos inmigrantes a Nueva York el siglo pasado, tratados casi como ganado ordenado en filas, haciéndoles controles médicos para evitar entrar enfermedades o epidemias al país, preguntando sus orígenes mediante intérpretes, registrando sus pertenencias, separando famílias enteras en aceptados y deportados... En esta sala es donde hacían la primera de las colas:


A las 17:15 salía uno de los últimos ferrys de vuelta a Manhattan, así que lo cogimos. No tuvimos ningún problema de colas de gente en todo el día. Las islas estaban bastante vacías. Cada vez me alegro más de haber ido a Nueva York a finales de Setiembre y no en pleno verano. De regreso a Manhattan, más fotos del skyline, que es impresionante, aunque ese día estuvo muy nublado

El Memorial a las Víctimas del 11S


Son casi las 18:00 y teníamos nuestro ticket para acceder al Memorial del 11S, o 911 Memorial, que habíamos sacado esa misma mañana gratuitamente. Bajamos del ferry en Battery Park, rodeamos de nuevo el Charging Bull, y volvimos al World Trade Center, que está a un cuarto de hora andando más o menos.

Llegamos a la entrada del Memorial, donde también había poca cola y entramos enseguida. Luego nos encontramos un entramado de controles de seguridad increíble. Creo que pasé por dos o tres arcos de seguridad, revisión de mochilas (aunque las dejaban entrar), etc... Es el sitio de Nueva York donde vi más seguridad, más incluso que en los aeropuertos.

Todo el Memorial 11S estaba en obras aún, así que ibas andando por la zona en construcción. En el Memorial 11S han puesto dos fuentes donde estaban los cimientos de las Torres Gemelas que se derrumbaron tras el atentado. En los laterales de las fuentes están serigrafiados los nombres de todas las víctimas. Ésta es una de las dos fuentes que hay, que son iguales:


Paseando por la zona hay voluntarios, que son familiares de las víctimas, y que dan explicaciones y orientan a los turistas, o ayudan a encontrar el nombre grabado de quien quieras buscar. Ésta es la otra fuente:


Escuchamos las locuciones de la zona, del mp3 que llevábamos.

Están haciendo también un museo en el Memorial, pero cuando fuimos aún no estaba acabado. Antes de salir, pasamos por una pequeña sala de exposición donde ponían vídeos de lo que pasó aquel día, de los bomberos, policía, etc... y de cómo va a quedar la zona una vez acaben todas las obras de reforma. También había la posibilidad de hacer algún donativo, o apuntarse a alguna de las organizaciones de apoyo a las víctimas del atentado.

Cuando salimos, estábamos justo al otro lado del World Trade Center. Tardamos un rato en volver al punto original.

Shopping por New York


Cerca del World Trade Center están los grandes almacenes Century 21, que nos había recomendado mi hermana. Como el día era un poco frío, y ya había oscurecido (serían las 19.00 de la tarde), y Kelita tenía un poco de dolor de garganta, nos paramos en un McDonalds a descansar un momento y tomar uno de esos cafés enormes con chocolate que ponen. La bebida caliente y la cafeína nos vino bien, porque nos habíamos quedado un poco aplatanados de todo el día caminando, y además habíamos cogido frío.

Luego fuimos ya al Century 21, donde yo me compré unos zapatos Clarks, que ahí son mucho más baratos que en España. Kelita estuvo mirando cosas para ella, pero no se compró nada.


Luego cogimos el metro para bajar hasta la parada 34 St, donde está Macy's y el Sephora. Kelita se compró algunas cositas para ella.

Eran pasadas las 21:00 y llevábamos desde las 07:30 en marcha. Volvimos al mismo deli de la cadena Au Bon Pair de la noche anterior, que está dentro de la estación de metro de 34St, y compramos dos super-ensaladas con postre que costaron 14 dólares los dos.

Llegamos al hotel, cenamos y a dormir, que al día siguiente había que madrugar mucho para ir a Washington DC en autocar.

martes, 27 de septiembre de 2011

27/09/2011: Excursión "Contrastes", City Hall y Madison Square

Esta página del blog describe el día 4 de 9 de nuestro viaje a Nueva York, Washington y Cataratas del Niagara.

Resumen del día

  1. Hacer la excursión "Contrastes" con Gerardo Giraldo.
  2. Comer por Little Italy.
  3. Ver las zonas del City Hall, Union Square y Chelsea: con el Flatiron Building y el Madison Square Garden.
  4. Visitar los grandes almancenes Macy's.

Es Martes 27 de Setiembre y por la mañana tenemos programado hacer la excursión "Contrastes" con Gerardo Giraldo, que empezaba a las 09.00.

Nos levantamos a las 08.00 y desayunamos en Tisserie, al lado del hotel, por unos 10 dólares los dos. ¡Esos muffins son deliciosos!

¿Quién es Gerardo Giraldo?


Gerado, junto a su mujer e hijo, son una familia de colombianos que antes se dedicaban a hacer excursiones guiadas por Nueva York a grupos grandes contratados por touroperadores. Llegó un momento que decidieron montárselo por su cuenta y trabajar con grupos pequeños.

Tienen tres furgonetas y montan diferentes tipos de excursiones por Nueva York. Su excursión más conocida es "Contrastes", en la que te llevan a ver los barrios de la periferia de Manhattan: el Bronx, Queens y Brooklyn, a los que, por tu propia cuenta, tal vez no podrías ver con tanto detalle ya que están muy alejados entre ellos, y se tarda mucho tiempo más en recorrerlo.

Si buscáis en cualquier foro de viajes de Nueva York, como el de Los Viajeros, seguro que hay un post hablando de Gerardo Giraldo. Ya que este hombre se anuncia muy poco (no es una empresa), y trabaja sólo con el boca-a-boca de los clientes que ha tenido y que opinan de sus excursiones en los foros. Con esa publicidad él ya va llenando sus furgonetas cada día.

Siempre organiza grupos de unas seis personas. No hagáis caso de la gente que dice que fueron diez o más en la furgo, porque es que directamente es de siete plazas.

El tío trabaja totalmente ilegal, hay que decirlo. Te cobra 65 dólares por persona, y se lo pagas al acabar la visita, en efectivo, totalmente en negro: sin tiquet, factura, etc...

Gerardo Giraldo tiene sus cosas buenas y malas.

Como cosas buenas: si te toca él o su mujer como conductores, son encantadores, se conocen la ciudad y el recorrido a la perfección. Son muy atentos, y te enseñan exactamente lo que anuncian en su programa. Puntuales en todo momento, van con su micro inalámbrico, ipad para enseñarte cosas, te dan agua... La excursión dura 5 horas aproximadamente, y van coordinados entre ellos por WhatsApp las tres furgonetas xD. A mi me me pareció bien la excursión, porque ya os digo que ves cosas de Nueva York, que por mi propia cuenta me requerido demasiado tiempo.

Como cosas malas: que te toque el hijo como conductor. Es un veinteañero que está muy verde aún en el trato con la gente, recita como un robot lo que tiene aprendido de antemano, y a veces habla tan rápido que no se le entiende. Se nota que se limita a soltar el rollo que tiene memorizado sin más. Otra cosa mala es el precio: 65 dólares me pareció caro para una vuelta de 5 horas en furgoneta. Y por último: me pregunto qué pasaría si un día tienen algún toque con la furgoneta o alguien se hace daño durante la excursión, etc... Ahí como digo se paga en efectivo sin ningún tipo de recibo, por tanto entiendo que tampoco vas asegurado ni nada. Ellos sabrán.


Nuestra conductora fue Ana, su mujer. Coincidimos con dos parejas más, por tanto éramos seis y ella. Todos habían contactado con Gerardo gracias al foro de Los Viajeros. Ana es una señora encantadora y nos explicó todo muy bien, y bastante real. Dicen que Gerardo es más "teatrero" y "peliculero", cuenta algunas mentirijillas o cosas exageradas.

Mi conclusión y mi opinión sobre este tipo de excursiones (para gustos, los colores):
  1. Si llegas y ves que te toca ir en la furgoneta con el hijo, como tu no has pagado nada ni has firmado a nada, pides cambio de furgo, o simplemente no te subes y adiós muy buenas.
  2. Valora el tema de los 65 dólares por 5 horas, al cambio son unos 45 euros. Es caro: la excursión está bien, pero tampoco es para tirar cohetes. Luego no estés lamentándote por lo que te ha costado durante todo el recorrido.

Excursión de "Contrastes"


"Contrastes" empezó a las 9.00 de la mañana en la puerta de un hotel cercano al nuestro. Donde Ana ya nos esperaba con la furgoneta. De hecho llegamos puntuales, pero aún así fuimos los últimos. El resto de compañeros ya estaba ahí. Primero nos dio una explicación general de la ciudad, siempre señalando un mapa que llevaba en un iPad. Luego nos dio mapas de metro, bus, guías de espectáculos, de restaurantes. Bolis y blocs para apuntar, etc... Nosotros igualmente ya teníamos de todo.

Empezamos saliendo de Manhattan por el Upper West Side y viendo el Complejo Trump. Bordeamos el río Hudson y cruzamos Harlem. Cruzamos el Washington Bridge para llegar al barrio del Bronx, donde paramos a ver el estadio de los New York Yankees:


Cruzas la zona de los juzgados del Bronx y llegas a la comisaría Fort Apache, la de la película de Paul Newman del mismo nombre. Puedes entrar a verla por dentro (no fotos), y ya ves que las comisarías de policía del Bronx son bastante chungas, la zona no merece menos...


Una foto al lado de un coche de la NYPD no puede faltar en un viaje a Nueva York:

Luego hicimos la parte del South Bronx. Te van enseñando los edificios chungos o conflictivos de la zona, algunos con las placas donde la policía ha hecho asaltos, o tiene total autoridad para registrar los pisos sin orden judicial (por temas de drogas, asesinato,...)





Pistas de basket enrejadas... ¡como en las pelis!


También hicimos fotos de algunos graffittis...


Paramos un momento en un McDonalds para lavabos y que la gente comprara cafés. Nosotros no queríamos nada. Luego dejamos ya El Bronx y cruzamos el Whitestone Bridge para llegar al barrio de Queens, que es la zona más rica y residencial.

Ahí está Flushing Meadows, donde se juega el US Open:


Hay un museo cerca con esta estructura de el Globe, donde se filmó Men in Black:


Este museo, que es el Museum of Art de Queens, tiene una maqueta impresionante a escala de toda la ciudad de Nueva York. Que va muy bien para hacerse una imagen de toda la ciudad y sus barrios. Manhattan, Queens, Brookyln, El Bronx y Staten Island. Ahí tomó relevo de las explicaciones el hijo, y el tío habla como si fuera un robot repetidor, y a una velocidad que realmente tomaba esfuerzos seguirle lo que decía. Las fotos de la maqueta no quedaron bien.

Volvimos a la furgoneta y finalmente nos queda el barrio de Brooklyn donde mayoritariamente vive la comunidad judía. Ana nos contó la historia de esta gente y su peculiar y (para mi) machista forma de vivir y entender las cosas.


Aún siendo Martes, vimos un montón de judíos por las calles. No es cierto que sólo se vean en Sábado porque sea su día de fiesta:


Ya son casi las 14.00. Lo último de la excursión fue cruzar el puente de Brooklyn en coche para volver a Manhattan. La excursión acabó en la zona de Little Italy. Nos juntamos las tres furgonetas, Gerardo Giraldo bajó a despedirse personalmente de cada uno y a preguntarnos qué tal la excursión y todo eso, y luego Ana nos cobró los 65 dólares a cada uno: en efectivo y sin factura. "Dinero fácil". Observé que las otras parejas le dieron propina. Nosotros, ni hablar.

Como teníamos hambre, el grupito de seis que nos habíamos conocido en la excursión comimos juntos en el restaurante Grotta Azurra, que estaba justo al lado de donde nos había dejado Gerard. Costó 27 dólares por pareja. La verdad es que fue un menú que estaba bastante bien calidad/precio.


Vimos un poco la zona de Little Italy, aunque a mi no me impresionó demasiado. Simplemente son unas cuantas calles llenas de restaurantes italianos y con algunas banderillas de Italia, poco más. Con la de cosas que tiene Nueva York, esto es bastante prescindible de ver.

Cogimos el metro justo en la calle que delimita la zona del SoHo (South of Houston Street) y volvimos al hotel a descansar ni que sea media hora.

City Hall y Union Square


Son las 17.30 de la tarde y el día se había estropeado un poco. Mucha niebla y bastante frío. Nos bajamos en la zona de City Hall porque queríamos ver el puente de Brooklyn desde el lado de Manhattan, pero con la niebla no se veía demasiado bien y decidimos ir otro día.

Fuimos entonces en metro hasta Union Square, donde vimos el Union Square Park, y el Con Edison Building. Preguntamso en un Best Buy (tienda de informática) por un tablet que quería mi cuñado, pero que estaba agotado en toda la ciudad.

Andando una media hora más llegamos al cruce de la 5th Avenue con Broadway, donde está el Flatiron Building. Es el famoso rascacielos en forma de triángulo, que parece una plancha. Ya había oscurecido, y con la luz artificial no quedaban bien las fotografías. No hay problema porque al día siguiente vendríamos a verlo de día.

Madison Square y Macy's


Nos sentamos a descansar un rato en el Madison Square Park. Fuimos subiendo por la 5th Avenue y pasamos por delante del Empire State Building, que de noche está iluminado muy chulo.

Luego llegamos al Madison Square Garden, el estadio de los New York Knicks.¡ Que lástima que en Setiembre no había NBA! (además este año hubo huelga de lockout). Aunque fuera caro, me habría gustado ir a ver un partido de la NBA en directo.



Delante del Madison Square Garden está el edificio de la General Post Office. De cada edificio íbamos escuchando las locuciones que llevábamos en mp3.


La caminata ya empezaba a ser considerable. Para acabar, fuimos a ver el Macy's, que son unos grandes almacenes del estilo Corte Inglés muy conocidos allí. Kelita quería comprarse alguna cosilla de cosméticos y cremas así que estuvimos ahí un rato.

Al lado de Macy's hay una estación de metro enorme que es la 34 Street, que enlaza con la Penn Station. Ahí descubrimos que había un montón de restaurantes, y en uno de la cadena Au Bon Pair nos comimos un par de ensaladas enormes muy bien de precio (12 dólares en total) y riquísimas.

Vuelta al hotel y dormir.

lunes, 26 de septiembre de 2011

26/09/2011: Las catarátas del Niagara

Esta página del blog describe el día 3 de 9 de nuestro viaje a Nueva York, Washington y Cataratas del Niagara.

Resumen del día

  1. Coger un avión de Nueva York hasta Buffalo.
  2. Ir en coche de alquiler hasta la zona de las catarátas del Niagara.
  3. Ver las catarátas, desde el lado de EEUU y el lado de Canadá.
  4. Subir a las atracciones del Cave of Winds y Made of the Mist

Es Lunes 26 de Setiembre 2011 y hoy madrugamos para ir en avión hasta Buffalo, una de las ciudades más al norte del estado de Nueva York, casi tocando la frontera con Canadá. Es la ciudad con aeropuerto más cercana a las Cataratas del Niágara, que es lo que vamos a ver hoy durante todo el día, para luego por la tarde-noche coger otro avión de vuelta a Nueva York City. ¡Un día completito!

Nervios para coger el avión


El avión de ida es con la compañía Jet Blue y sale a las 08:05. Así que decidimos levantarnos a las 05:30 para salir 06:00 del hotel, pensando que con estar una hora antes en el aeropuerto (es el JFK) tenemos tiempo de sobra al ser un vuelo interno. ¡GRAN ERROR por nuestra parte!

Éste ha sido el avión por el que más he sufrido de realmente llegar a perderlo por no llegar a tiempo al embarque.

Para ir del hotel al aeropuerto JFK fuimos tal y como lo hicimos para llegar a Nueva York el primer día: metro hasta Jamaica Station, y luego un Air Train hasta las terminales de Jet Blue.

Al final llegamos al terminal a las 07.00 aproximadamente, aún teníamos más de una hora. Hicimos el check-in online en unos ordenadores de Jet Blue que encontramos cuando aún no habíamos llegado a las colas para para pasar el control de seguridad. Como no llevábamos maletas ni nada, ya que vamos y volvemos el mismo día, debería ser todo muy rápido.

Pero tras sacar las tarjetas de embarque online, llegamos al control de seguridad y había una cola IMPRESIONANTE. El embarque de nuestro vuelo empieza a las 07.35, y son las 07.10 y nos metemos en la cola que insisto era larguísima. Me empiezo a preocupar al ver que la gente que está a mi alrededor en la cola tiene embarques para las 08.30, 09.00,... y a nosotros nos quedan solo 25 minutos para que empiece el nuestro.

En estas situaciones te pones nervioso y no sabes que hacer. ¿Salir de la cola? ¿Ir a preguntar, pero, a quién? ¿Empezar a pedir a TODO el mundo que nos deje pasar? Realmente el cuello de botella de la cola estaba en el primer control de seguridad, donde unas funcionarias preguntaban a todo el mundo a donde iban, y revisaban pasaporte y tarjeta de embarque.

Cuando ya empezaba a desesperarme por ver que no avanzábamos, por suerte se abrieron más espacios en el punto de control y la cola empezó a avanzar más fluido. Aún así, íbamos justos de tiempo, así que cuando pasamos el primer control Kelita hizo una finta y nos colamos como un 80% de la cola que había a continuación, en un movimiento rápido y totalmente disimulado ya que nadie se dio cuenta. Si no, no llegamos ni de coña.

Tras pasar el segundo control (el de cruzar descalzo por el arco de metal, dejando todas las cosas en la cinta, etc...) nos ponemos rápidamente zapatos, cinturones, reloj, cargamos la mochila que llevábamos y nos vamos corriendo a nuestra puerta de embarque.

El embarque era a las 07.35 y el avión salia a las 08.05. Nosotros llegamos a la puerta de embarque a las 08.00. Como digo, es la vez que pillamos más justo un avión.

Si vais a un vuelo interno que salga desde el JFK, una hora no es suficiente antelación. Contad mejor una hora y media para no ir nerviosos.

Viaje de Nueva York a las Cataratas del Niagara


Cuando ya llegamos a nuestros asientos del avión nos tranquilizamos. El avión de Jet Blue es muchísimo mejor que el de American Airlines. Más nuevo, más cómodo, y además, tienes una pantalla en cada asiento para ti solo, para que veas lo que quieras.

El vuelo duró una hora y cuarto, y durante el trayecto nos sirvieron un desayuno que estaba muy bueno.

El aeropuerto de Buffalo es muy pequeño. Al salir, seguimos las indicaciones para el Car Rental, y llegamos a nuestra compañía para recoger el coche de alquiler, que era Alamo.

Para ir de Buffalo a las Cataratas, en verano hay una línea de autobuses que es la 210 que te lleva, por un precio muy económico (unos 2 dólares por trayecto). En Setiembre cuando fuimos nosotros ya no dan servicio. Entonces has de ir en taxi (muy caro, unos 40 dólares por trayecto) o en coche de alquiler. Después de mirar cuanto costaba cada cosa, ¡resulta que era más barato el coche de alquiler que un taxi!

El coche lo reservamos desde España, en una web llamada ArgusRentals.com. Esta web luego trabaja con los mayoristas de cada zona. En nuestro caso cogimos el coche de línea más económica (porque sólo lo queríamos para ir y volver del aeropuerto de Buffalo a las Cataratas, que está a unas 30 millas solo, e íbamos sin maletas ni nada). Nos costó unos 40 dólares en total, con el seguro más básico, limitación de millas (nos da igual porque íbamos a hacer un trayecto muy corto), y GPS (importante para llegar hasta allá).

La web nos lo cogió entonces con la compañía Alamo

Bajamos al parking del Car Rental, y como yo suponía, el coche era mucho mejor de la categoría que habíamos cogido. Normalmente cuando una compañía no tiene el que has pedido está obligada a darte uno de categoría superior. Así que si coges el más barato, y no lo tienen, por el mismo precio te dan uno mejor.

En nuestro caso teníamos contratado un "Chevrolet Aveo 3 puertas o similar" (la más pequeña) en cambio el coche que nos dieron fue un Dodge Caliber, de color naranja. Cambió automático, aire acondicionado, cinco puertas, y típica amplitud de un coche americano. Foto del cochazo:


Siempre me cuesta un poco adaptarme al cambio automático (ya me pasó el año pasado en la costa Oeste) así que los primeros kilómetros de salir del aeropuerto hasta coger la autopista principal me costaron un poco, y di algún tironcillo al coche en los semáforos. Pero enseguida te acostumbras.

El trayecto del aeropuerto de Buffalo a donde están las cataratas fueron unos 40 minutos, muy poco tráfico y carreteras buenísimas.

Cuando llegamos podías intentar aparcar fuera en la calle, pero había parquímetros. O resulta que por diez dólares, podías aparcar todo el día en todos los aparcamientos de la zona. Al final cogimos esto para ganar tiempo, ya que las atracciones algunas están separadas de las otras. Todo esto, siempre, desde el lado americano, no el canadiense.

Las cataratas del Niagara están justo en mitad de la frontera entre EEUU y Canadà. Para verlas bien, has de visitarlas desde las dos vertientes. Las atracciones a las que queríamos ir estaban en el lado americano: el Cave of Winds (la que vas caminando por unas pasarelas muy cerca de la catarata pequeña) y la del Made of the Mist (el barco que te acerca al centro de la catarata grande).

Para cruzar de EEUU a Canadá es gratuito. Para cruzar de Canadá a EEUU hay que pagar 0,50 dólares por persona si vas andando. En coche no lo sabemos, lo dejamos siempre aparcado en el lado americano.

Aparcamos en el parking del Cave of Winds.

Cave of Winds


El Cave of the Winds es una atracción en la que te pones unos chubasqueros y vas andando por una estructura de pasarelas que está justo a tocar de la catarata más pequeña de las que forman el Niagara, que es la del lado americano y se llama Luna Island & Bridal Veil Falls.

La atracción es muy divertida porque, a pesar de ser la catarata pequeña, sientes la fuerza del agua cayendo muy cerca tuyo.

La atracción nos costó 11 dólares por persona. Y estuvimos una hora más o menos, ya que hicimos bastantes fotos. Como digo, te dan un chubasquero y unas chanclas, porque te pones mojado hasta arriba. Consejo: de chanclas solo tienen un tamaño medio, mejor llevar las propias. Y que sean cerradas (no tipo dedo) porque son pasarelas y escaleras que están mojadas, y puede resbalar. Y también ir en pantalón corto, porque si no hay que arremangarse o te lo pones perdido.



Llegamos a un montacargas que nos bajó hasta donde empieza la atracción.



Fuimos andando por las pasarelas, acercándonos cada vez más a la caída del agua. Como hacía un día buenisímo de sol, se veía el arco iris por todas partes. Realmente estás muy cerca de la catarata:


Y te mojas bien. Teníamos que ir con cuidado con las cámaras mientras hacíamos fotos y grabábamos vídeo, para que no se quedaran empapadas:


La sensación es espectacular:


Cuando ya subimos arriba del todo, tomamos una foto de como se ve el recorrido que hicimos:


Al llegar arriba nos quitamos los chubasqueros y volvimos a la ropa seca (aunque hacía sol, pasabas un poco de frío yendo con la ropa mojada) y tomamos alguna foto más desde arriba:


Volvimos al coche y nos fuimos a la estructura esa que se ve al fondo de esta foto, que es donde empieza la atracción Maid of the Mist.

Maid of the Mist


Esta atracción es más típica: es el barco que te acerca al centro de la cascada más grande del Niagara, que es la canadiense y se llama Horseshoe Fall (herradura).

Nos costó un poco encontrar la entrada porque estaba bastante mal señalizado. La atracción costó 13 dólares por persona. Bajamos al muelle donde salen y llegan los barcos.

Por suerte no había mucha gente, y al primer barco que llegó ya pudimos subirnos.


Las vistas mientras vas en el barco son espectaculares. Como Kelita y yo somos altos, y además conseguimos un buen sitio delante de todo en la proa del barco, lo vimos todo de coña. Aquí también te mojas, cuidado con las cámaras:



El barco va acercándose hasta que se queda en el punto donde sería el centro de la U que forma la cascada en forma de herradura. La sensación de ruido, agua cayendo y viento es brutal. Realmente impacta y vale la pena subirse. No pudimos grabar ni hacer fotos de esta parte porque nuestras cámaras no estaban preparadas.

Cuando estás un rato, el barco empieza a retroceder para volver. Ahí ya pudimos sacar alguna foto más:


El trayecto del Maid of the Mist son unos 30 minutos más o menos. Al acabar, subes al observatorio donde puedes hacer buenas fotos ya que tienes una vista perfecta de las dos cataratas: la americana y la canadiense:


Comer y luego acceder a Canadá


Ya era la 13.00 así que tocaba ir a comer. Vimos de lejos un cartel que despertó el hambre más feroz en nuestras tripas, y empezamos a salibar como Homer Simpson: había un Dennys en el complejo.

Denny's es una cadena de restaurantes que conocimos en el viaje del año pasado a la costa Oeste. Está todo BUENISIMO, muy bien de precio. Los platos son brutales (american size), tienes reposición de bebida ilimitada (refills, puedes beber cuanto quieras), los postres son la ostia, y además, es de esos restaurantes que el camarero se te presenta, y te atiende personalmente durante toda la comida.

Nos costó unos 28 dólares propina incluida, pero comer en Denny's es una pasada. Que lástima que en Nueva York City no haya, no entendemos porqué. Si abrieran esta cadena aquí en España, arrasaban. Aquí Kelita mostrando el postre que se comió, unos buñuelos dulces con helado y sirope... arfffff:


Dejamos el coche en el aparcamiento de Dennys y decidimos ir andando a ver las cataratas desde el lado canadiense, para bajar el banquete que nos habíamos metido en el cuerpo.

No es mucho trozo andando: cruzas un puente que separa los dos países. Cuando estás al otro lado, un funcionario de fronteras canadiense te sella el pasaporte y te pide el motivo de la visita y cuantos días te vas a quedar en Canadá. El 99% de la gente debe decir lo mismo: "venimos por turismo y como máximo estaremos 2 horas en el país" :-)

Hay que reconocer que desde el lado canadiense las vistas son mucho mejores:


Paramos un momento a comprar agua (no hace falta llevar dólares canadienses, te los cambian al par con el americano), y fuimos por un paseo de unos 30 minutos y que acaba en un mirador donde puedes ver muy de cerca donde empieza la caída de agua de las cataratas grandes:


Tomamos alguna foto más e hicimos el mismo paseo de vuelta. Ya eran las 17.00 de la tarde casi.


Para volver a terreno americano pasas por el mismo puente. Al acabar, está el control de fronteras donde esta vez si que debes pagar para pasar: 0,50 dólares. Además es una máquina con un torno, has de llevar dos quarters (monedas de 25 céntimos de dólar) y no hay nadie para que te dé cambio.

De nuevo enseñar el pasaporte, motivo de la visita, etc... y ya vamos a buscar el coche.

Como aún hacía sol, y era pronto para volver al aeropuerto de Buffalo. Conducimos hasta el TerrapinPoint , que es otro mirador, y estuvimos un rato observando las cascadas, con el atardecer.

Tras todo el día en las cataratas, ya las dimos por suficientemente vistas.

Regreso a Nueva York


El avión de vuelta era con la compañía Delta Airlines y salía a las 19.45.

Con el estrés que pasamos por la mañana para venir hasta Buffalo, decidimos ir con tiempo. No encontramos nada de tráfico volviendo, y en media hora estábamos ya en el Car Rental devolviendo el coche de alquiler.

En esta ocasión, no había casi colas en el aeropuerto. Hicimos el check-in online para sacar la tarjeta de embarque, pasamos un control de seguridad muy rápido y sencillo, y nos fuimos a la puerta de embarque.

El avión se retrasó casi una hora, porque decían que en Nueva York estaba lloviendo mucho y había mucho tráfico en espera para aterrizar. Así que nos tuvimos que quedar por ahí esperando. Por suerte, encontré la manera de conectarme al hotspot de WIFI de la compañía sin tener que pagar, cambiando unos parámetros de la URL de bienvenida, así que aprovechamos ese rato para subir fotos al facebook, etc...

El vuelo de retorno no tuvo ningún problema. El avión era también más cómodo que el de American Airlines, del estilo del de Jet Blue más o menos. No nos dieron cena, sólo unos snacks de picoteo.

Llegamos a Nueva York a las 22.00 de la noche. Y la misma historia de siempre: AirTrain hasta Jamaica Station, y metro hasta el hotel. Ni llovía ni nada...

En el supermarket 24 horas compramos, como casi cada noche, un sandwich y salad y nos lo comimos en la habitación. Caímos rendidos enseguida.