domingo, 10 de octubre de 2010

Día 6: Costa oeste EEUU: Bryce Canyon y de nuevo Las Vegas

Esta página del blog describe el día 6 de 17 de nuestro viaje a Costa Oeste de Estados Unidos.

Resumen del día

  1. Ver el Bryce Canyon National Park, en Utah.
  2. Volver a Las Vegas, en Nevada, donde tenemos una última noche de hotel en el lujoso Mandalay Bay.
  3. Aprovechar la tarde-noche para volver a pasear por Las Vegas Strip, y ver el espectáculo de fuentes del Bellagio.
  4. Jugar una última partida de Texas Hold'em, esta vez en la poker room del Mandalay Bay.

Es Domingo 10 de Octubre, y nos levantamos a las 07.15 de la mañana en Bryce Canyon City. Salimos de la habitación del hotel con 3ºC de temperatura, hacía bastante frío.

Hicimos el checkout del hotel y cogimos el coche hasta el Bryce Canyon National Park, que estaba muy cerca. Fuimos por una carretera de bosque, rodeados de árboles. Desayunamos por el camino galletas y zumos que teníamos ya comprados.

Bryce Canyon National Park

No teníamos muchas referencias de este parque, y luego en cambio nos gustó mucho. Llegamos a la barrera de entrada antes de las 08.00h, así que no había aún nadie para pedirnos el Anual Pass. De hecho, nos habría podido salir gratis la visita a este parque.

Conducimos hasta el Visitor Center que estaban justo abriendo. Vimos como un ranger salía a izar la bandera americana en el mástil, muy patriótico todo. Nos dieron los mapas del parque. Aquí también hay servicio gratuito de Shuttle (autobuses), pero decidimos ir con nuestro propio coche, porque en este parque la frecuencia era menor en Octubre, y sólo teníamos mediodía para verlo todo y nos dio miedo perder mucho tiempo esperando los buses. Igualmente, las distancias fueron cortas.

El primer punto que visitamos del parque es el Sunset Point. Aún estaba amaneciendo y hacía un poco de frío. Muy pocos turistas por el parque a esas horas, por tanto tranquilidad absoluta paseando por ahí, ¡que suerte!


Fuimos andando hasta el Sunrise Point. El paisaje del cañón de Bryce era espectacular:


Hay diferentes rutas para andar, nosotros empezamos por la Queens/Navajo Combination loop, que acababa en el Sunset Point, donde habíamos aparcado. El paseo fue muy chulo, curioseando por ahí y observando el paisaje.


El trayecto es muy fácil, siempre es bajada. Al final, pero, hay una buena cuestecita hasta regresar a Sunset Point:


Este montículo de piedras es conocido en el parque:


Tras el paseo, habíamos llegado al principio de todo, donde teníamos el coche. Nos fuimos hasta el Inspiration Point y el Bryce Point. Aquí son puntos más elevados dentro del parque, sirve para hacernos una idea de lo grande que es el cañón:


De nuevo, muy pocos turistas. El aparcamiento lleno de ardillitas buscando picotear alguna cosa. Cogimos el coche de nuevo y nos fuimos hasta el Fairview Point, donde las vistas eran menos bonitas, además tuvimos que subir un buen rato un camino, para luego ver más o menos lo mismo que antes:


Volvimos al Sunset Point para ver el parque por última vez, ya con la luz del sol a pleno día.

Ahí mismo estaba un centro de descanso, con lavabos, así que aprovechamos para también cambiarnos de ropa, y prepararnos para el largo trayecto en coche que tendríamos hasta las Vegas. Salimos del parque a las 12.45 más o menos.

Trayecto de Bryce Canyon a Las Vegas


Esa noche la volveríamos a pasar en Las Vegas. De esta manera, cerrábamos la primera etapa de nuestro viaje, que había consistido en un círculo con etapas: Las Vegas - Grand Canyon - Monument Valley - Antelope Canyon - Bryce Canyon - Las Vegas.

El trayecto de Bryce Canyon a las Vegas son más de 400 kilómetros, cruzando los estados de Utah, Arizona y Nevada.


Justo después de salir del parque del Bryce Canyon, paramos a comer a la 13.00 en un pueblecito pequeño llamado Panguitch, en un restaurante a pie de carretera. El menú habitual: hamburguesa y bebida, por 25 dólares los dos. Acabamos a las 14.00.

Luego conducimos más de tres horas hasta las Vegas. Lo bueno es que era todo el rato por una carretera interestatal muy buena. Kelita se atrevió a llevar el coche un rato para turnarme, y así yo pude descansar y dormir un poco. Sería la primera vez que Kelita conduciría en este viaje, ¡pero no la última!

Tras volver a coger yo el coche, llegamos a la ciudad de Las Vegas a las 17.30. Había bastante tráfico, nos costó un poco llegar.

Segunda estancia en Las Vegas: el Mandalay Bay


Esta vez, estaríamos sólo una noche en Las Vegas. Para descansar, y hacer ruta hacia California a partir del día siguiente. El hotel que teníamos reservado era el Mandalay Bay, otro de los más lujosos de Las Vegas, junto al The Venetian en el que habíamos pasado las dos primeras noches de luna de miel.

Nos costó un poco encontrar la entrada al Main Valet, es decir, el aparcacoches. Para mi, además, es la primera vez que dejaba el coche en un sitio así. Hicimos el check-in en la recepción del hotel, cuya temática es orientada a las plantas, animales, hay un acuario enorme,...

Un poco de cola para registrarnos en el hotel, y finalmente subimos a nuestra habitación, que por supuesto era también espectacular.

Nos pegamos una buena ducha en la bañera con hidromasaje, que sentó estupendamente tras toda la mañana en el parque nacional y luego el mediodía en el coche.

Decidimos que pasar una noche en Las Vegas sólo para descansar no era posible. Y como teníamos coche, lo cogimos y nos hicimos la avenida de Las Vegas Strip conduciendo. Lo dejamos en el Main Valet del hotel Bellaggio, ya que todos los aparcamientos de los hoteles y casinos de Las Vegas son gratis. Y volvimos a ver el espectáculo de fuentes: dos veces en esta ocasión.


Esta foto me recuerda a la escena final de la película Ocean's Eleven, en la que tras robar el casino se reune todo el grupo delante de las fuentes para ver el espectáculo:


Luego entramos a ver el Bellagio por dentro, con más detalle. Vimos un montón de parejas vestidos de novio, para casarse. También recorrimos su casino, recordando escenas de la película antes comentada.

Seguimos paseando por el Strip de Las Vegas, hasta llegar al Treasure Island y el Venetian. Allí, nos recomendaron un sitio para cenar llamado Gilley's. Pero cuando vemos los precios en la puerta nos resultó prohibitivo. Acabamos cenando por primera vez en un restaurante de la cadena Denny's, muy conocida ahí pero que nosotros justo descubríamos entonces, y resulta que ¡NOS ENCANTÓ! Estaba buenísimo, así que durante el viaje repetiríamos más veces cena en Denny's. Nos costó 24 dólares los dos.


Tras cenar, volvimos al Bellagio a recoger el coche, y lo llevamos al aparcacoches de nuestro hotel :el Mandalay Bay. En recepción nos regalaron dos consumiciones en uno de los bares de su casino. Animados por tomarnos un cubata, decidimos bajar entonces al casino y visitarlo. Luego descubrimos que las invitaciones sólo eran para vinos o cervezas (más lógico, porque ahí el alcohol es bastante caro).

Tomamos un tinto y un blanco, y estaban bastante malillos. Jugamos a las máquinas tragaperras (los días anteriores no habíamos tenido tiempo) y perdimos cinco dólares, aunque los alargamos bastante rato.

Por último, yo tenía ilusión de volver a jugar a Texas Hold'em Poker. Sobretodo tras el fracaso de la vez anterior en el The Venetian, donde perdí una mano teniendo unas cartas buenísimas.

La partida de poker, por supuesto, increible e inolvidable. Jugar en una auténtica poker room de un casino de Las Vegas, para alguien que le gusta el poker, es una experiencia obligada.

Lamentablemente, no tuve mejor suerte que la otra vez. Entré con 100 dólares en fichas, y salí con aproximadamente la mitad de cash. En esta ocasión, no tuve ninguna enganchada considerable, simplemente gané poco dinero en ciertas manos, y perdí bastantes por no ligar ni una triste pareja.

Eran las doce de la noche, y llevábamos un día completito. Nos fuimos a dormir, pues al día siguiente partíamos hacia California.

sábado, 9 de octubre de 2010

Día 5: Costa oeste EEUU: Monument Valley, Antelope Canyon, Horseshoe Bend

Esta página del blog describe el día 5 de 17 de nuestro viaje a Costa Oeste de Estados Unidos.

Resumen del día

  1. Visitar el Monument Valley Navajo Park en Arizona.
  2. Viajar hasta Utah, y visitar el Antelope Canyon Navajo Park y la Horseshoe Bend.
  3. Conducir hasta Bryce Canyon City, donde tenemos el hotel para dormir

Es Sábado 9 de Octubre, y hoy tuvimos uno de los días más ajustados del viaje, porque teníamos que ver varias cosas y para todo teníamos reservas por tiempo.

Nos levantamos a las 7:00 de la mañana en el hotel de Kayenta City, con 8º de temperatura. Preparamos las maletas e hicimos el checkout del hotel, tras pelearme con la recepcionista que me había cobrado dos veces el depósito de la tarjeta de crédito. Suerte que tenía WIFI en el hotel y pude darme cuenta antes de salir.

Visita al Monument Valley Navajo Park


Hay que reconocer que inicialmente no íbamos a venir a ver este parque, y ahora que lo he visto se lo recomiendo a todo el mundo. A nosotros nos convencieron de venir otros amigos nuestros que fueron al año anterior.

El parque del Monument Valley para mi es famoso porque es el de los escenarios típicos del Oeste americano, los dibujos animados del Correcaminos y el Coyote que me gustaba de pequeño: desierto, rocas muy elevadas acabadas en acantilados, cactus, carreteras largas interminables,...

Nos paramos un momento a pie de carretera. Podéis ver la comparativa:


A esa hora no había nadie por la carretera. Y el paisaje era totalmente desierto del Oeste. Las vistas desde la carretera, ya antes de llegar al parque, eran espectaculares.


Llegamos con el coche a un cruce para tomar la desviación a la entrada al parque. Aquí la carretera ya no es asfaltada, si no de tierra. Llegamos a las 08:15 y somos de los primeros. No hay casi cola en la garita de entrada. Pagamos dos tickets, pues nuestro Anual Pass sólo es válido para los parques nacionales que son propiedad del Gobierno, y el Monument Valley aún es propiedad de los Indios Navajos.

Una vez dentro del parque, empezamos a hacer la ruta por nuestra cuenta. Aquí ya no hay ni siquiera carretera, si no un camino con el que hay que ir en cuidado con el coche, si era tipo sedán con el nuestro. Hubiéramos ido mejor con un 4x4 por aquí, pero igualmente lo pudimos ver todo bien.

A cada poco rato nos íbamos parando para tomar fotos. Las vistas de las formaciones rocosas de Monument Valley son espectaculares. Igual que si estuviéramos en una aventura de Lucky Luke:


Pasear por Monument Valley fue espectacular. Además estábamos casi solos en todo el parque. ¡Poquísimos turistas!


Si he de quedarme con dos cosas de Monument Valley, destaco el Sentinel Mesa y el Inspiration Point:


Las formaciones rocosas que te vas encontrando en la ruta son impresionantes:


Aquí una foto del camino. En este trozo estaba mejor. Siempre está señalizado con un mapa que nos dieron al entrar en el parque.


Durante el trayecto nos encontramos algunos pequeños ranchos con caballos. Daban la opción de hacer un recorrido por el Monument Valley montado a caballo. Nosotros porque íbamos justos de tiempo, pero hubiera sido una buena experiencia.


Ésta es una foto de Kelita, con el coche de fondo. Como digo, íbamos parando cada poco rato a tomar fotos y grabar vídeo. El paisaje es irrepetible. Es el puro Oeste en esencia:


Al realizar el trayecto de vuelta, fotografiamos de nuevo las partes que más nos habían gustado. Ahora, con más sol:


A las 11:00 aproximadamente habíamos acabado todo el circuito. En total, unas dos horas y media. Ahora teníamos que conducir hasta Page para ver el Antelope Canyon. Antes de salir de Monument Valley, fuimos un momento al Centro de Visitantes, al principio del recorrido y aprovechamos para comprar unos sandwiches por 5 dólares que nos comeríamos por el camino en el coche.

Trayecto de Monument Valley hasta Page


El trayecto en coche desde Monument Valley hasta Page es largo. Salimos a las 11:15 del parque y teníamos que estar en Page a las 12:30-12:45 para empezar la visita al Antelope Canyon.

Hay 200 kms de distancia. No nos hubiera dado tiempo de llegar en una hora y cuarto. Pero los navajos van con unos husos horarios diferentes. Ambos parques están en el estado de Arizona, pero los Indios Navajos aplican en otoño e invierno una hora más en la zona de Monument Valley. Por tanto, al viajar de este a oeste para ir de Kayenta a Page, estábamos ganando una hora de huso. En Google encontraréis más información al respecto si buscáis "diferencia horaria navajos Monument Valley Antelope Canyon".


Llegamos muy bien de tiempo a Page. Las carreteras son muy buenas y no hay casi tráfico. A las 13:15 estábamos ahí, pero en verdad eran las 12:15. La empresa que nos hacía el tour, Antelope Canyon Tours, estaba cerca de una zona muy amplia de estacionamiento, donde aparcamos. El precio de la visita fue de 32 dólares por persona.

Entramos para avisar de que ya habíamos llegado. Recuperaron los datos de nuestra reserva y nos mandaron esperar. Los del negocio eran todo indios: son los propietarios del Antelope Canyon, y los únicos que pueden explotarlo al turismo. Al Antelope Canyon no se puede entrar con vehículo propio, y no se puede visitar por libre, siempre hay que ir acompañado de un navajo.

A la 13:00 nos subimos a las diferentes furgonetas que tenían para llevarnos. Éramos un grupo bastante numeroso de gente, la mayoría japoneses (primera vez que los veíamos en todo el viaje). A nosotros nos tocó ir de copilotos en el coche, así que fuimos delante.

El viaje estuvo divertido. Los indios se pusieron a hacer carreras entre ellos por las dunas de la carretera hasta el Cañón, con las furgonetas, los 4x4, y los remolques. Un poco de teatrillo para los turistas.

Visita al Antelope Canyon Navajo Park


Llegamos al parque a la 13:30. Había bastantes grupos de turistas, cada uno acompañado por un navajo. Esperamos a que acabara el grupo delante nuestro para entrar nosotros.

El Antelope Canyon es más bien una grieta que se ha formado en las rocas. Esta grieta se convierte en un pasillo que cruza un extremo a otro del cañón. Los efectos que hacen los rayos del sol al colarse por las rendijas y aberturas en la roca es lo más vistoso del recorrido, que le dan al cañón unas imágenes únicas.

No somos unos expertos fotógrafos, jugando con las luces, pero aún así salieron unas fotos chulas:


El propio guía fue explicando algunos puntos de la grieta donde las rocas toman formas de cosas: una cara, un águila, etc... También tomaba fotos a la gente del grupo, o te aconsejaba cómo configurar la cámara para sacar mejor partido a las fotos. Pues andas por un pasillo muy oscuro, donde le llega mucha luz desde arriba, y no es fácil tirar bien las fotos.


Al cabo de unos quince minutos, llegamos al otro extremo del desfiladero.


Volviendo por nuestros pasos al extremo inicial, tomamos alguna foto más:


Cuando llegamos al punto de inicio de la visita, le dimos una propina al guía de 5 dólares, por las fotos que nos había tomado, consejos, etc...

Nos subimos de nuevo a los 4x4 e hicimos el regreso a Page.

Visita del HorseShoe Bend


Volviendo a Page, le preguntamos al guía donde estaba el HorseShoe Bend. Es una estribación del río Colorado que toma forma de "U", pareciendo una herradura. De ahí su nombre. Unos amigos nos recomendaron mucho visitarla, y se encuentra a muy pocos kilómetros de Page.

El guía nos explicó cómo se iba, realmente no estaba lejos. Ya eran las 14.30 cuando llegamos, pero como no teníamos hambre por los bocatas que comimos al salir de Monument Valley, decidimos acercarnos un momento.

Llegamos en diez minutos al aparcamiento del HorseShoe Bend. Luego tuvimos que andar por un camino de tierra un cuarto de hora hasta llegar al sitio. Las vistas son espectaculares: un gran acantilado en forma de herradura, con la silueta del río Colorado al fondo. Hay que ir con cuidado para no resbalarse:


Había unos cuantos grupos sueltos de gente viendo la herradura del Río Colorado, pero se podía ver perfectamente bien.

Recomiendo totalmente ir a ver el HorseShoe Bend. Estuvimos un rato más, y luego ya volvimos por el camino de tierra hasta el coche y regresamos a Page, a la calle principal donde habíamos aparcado al mediodía.

Ya eran las 16.00 de la tarde. Así que decidimos comer algo en un restaurante de la cadena Taco Bell, que hay muchos por esa zona. Nos costó 14 dólares los dos. Pero no comimos demasiado bien: pedimos un surtido de tacos de carne y verduras, pero no nos gustó demasiado. La bebida, era gratis y podías llenarla tantas veces quisieras. Vimos en otra mesa a un grupo de gente, obesos, que se metieron como dos litros de cocacola cada uno comiendo. No me extraña que estén asi de gordos.

Pusimos gasolinera en la gas station de al lado de Taco Bell. Compramos siete galones y medio que nos costaron 25 dólares. También compramos zumos y galletas para el viaje.

A las 17.00 de la tarde, cuando empezaba a ponerse el sol, dejamos Page y apuntamos hacia Bryce Canyon City, donde pasaríamos la noche.

Trayecto de Page a Bryce Canyon City


De nuevo, al conducir de Page a Bryce Canyon City tuvimos que tener en cuenta el huso horario navajo, así que perdimos una hora. También cambiábamos de estado, y nos íbamos de Arizona hasta Utah. Fueron 250 kilómetros de viaje, que hicimos en tres horas aunque con el cambio horario fueron cuatro.


Durante el trayecto vimos de lejos el Glenn Canyon y el Lake Powell, sin pararnos. Este viaje se nos hizo bastante largo, sería la última vez que conduciría yo todo el rato. Tuvimos un problema con el GPS que nos desvió de la ruta durante algunos kilómetros, por no posicionarse bien.

Almenos el coche era muy cómodo de conducir, cosa que agradecimos. Comimos alguna cosa en el coche, pero no llegamos a parar. Realmente estuve tres horas seguidas conduciendo.

El tramo final, ya llegando a Bryce Canyon City, fue un poco complicado. Se nos hizo completamente de noche, y además, la carretera era ya muy boscosa, con curvas y había que estar muy atento.

Llegué muy cansado al hotel. Era el Best Western Rubys'inn, y al igual que todos los del trayecto, era típico bungalows rústicos. El hall principal era precioso, parecía una auténtica cabaña de guardabosques. Hicimos el check-in muy rápido, el personal muy amable y además en todo el viaje no tuvimos ningún problema con ningun check-in o check-out de los hoteles.

Nuestra habitación estaba en un bungalow cercano a un lago. Aparcamos el coche y cogimos las maletas. Estaba en la segunda planta y no había ascensor, así que tuvimos que cargarlas.

La habitación, muy pequeña, con un baño sencillo. Nos daba igual, tuvimos tiempo de deshacer la maleta lo mínimo para pijamas, ducha, y a dormir.

viernes, 8 de octubre de 2010

Día 4: Costa oeste EEUU: Grand Canyon National Park

Esta página del blog describe el día 4 de 17 de nuestro viaje a Costa Oeste de Estados Unidos.

Resumen del día

  1. Visitar el Grand Canyon National Park.
  2. Conducir hasta la ciudad de Kayenta, en el estado de Utah, para ver Monument Valley al día siguiente.

Es Viernes 8 de Octubre, y empezamos el día bien pronto en el hotel Best Western Grand Canyon Inn de Tusayan, al lado del Grand Canyon National Park. Es el único día que tuvimos desayuno incluido en el hotel, y la verdad es que no valió demasiado la pena.

Preparamos las maletas e hicimos el checkout. A pesar de ser principios de Octubre, empezamos el día con -2º de temperatura, y escarcha en el coche que enseguida se fundió.

El parque nacional está a solo 10 kilómetros de la ciudad, así que llegamos enseguida.

El Grand Canyon National Park


El Gran Cañón es una garganta excavada por el rio Colorado. Es una extensión tan grande que ocupa diferentes estados. La parte este la vimos el segundo día de viaje, en helicóptero desde Las Vegas. Hoy veríamos el parque nacional, en el norte de Arizona, más cercano al nacimiento del río, y desde donde se ven las vistas más espectaculares.

Al llegar a la entrada del parque no encontramos nada de cola. Ahí un ranger (los empleados públicos de los parques nacionales) nos atendió, y compramos un tiquet Anual Pass por 80 dólares. Con este tiquet, teníamos entrada a todos los parques nacionales de la zona que fueran propiedad del Gobierno: es decir, todos excepto el Monument Valley y el Antelope Canyon, que aún son propiedad de los Navajos.

Si hacíamos números, la suma de las entradas a todos los parques era más dinero que esos 80 dólares, así que lo vimos una buena operación (ya lo teníamos decidido desde Barcelona). Luego más adelante en el blog explicamos que en dos de los parques no hay nadie vigilando que lleves el tiquet, por tanto, tal vez nos habríamos ahorrado algo aqui si lo hubiéramos sabido.

Nada más entrar en el parque ya empiezas a envolverte de una naturaleza sin igual. ESTO es un parque nacional de los USA, y se nota en el ambiente. Llegamos al Visitor Center donde aparcamos el coche.

Ahí recogimos mapas y un ranger nos aconsejó el mejor recorrido para un día que teníamos en el parque.

El Grand Canyon National Park ofrece un servicio gratuito de autobuses lanzadera, o shuttles, que van con hidrógeno y no gasoil, y por tanto son menos contaminantes para el parque que el coche particular. Hay diferentes líneas que cubren los recorridos más importantes del parque, són cómodos y tienen una buena frecuencia de paso.

Así que dejamos el coche en el parking del Visitor Center y pasamos todo el día arriba y abajo en las shuttles.

Nuestra primera primera ruta fue la roja, la Scenic Route, y nos desplazamos hasta el Maricopa Point. Ahí nos bajamos, subimos una pequeña cuesta, y de repente, nos encontramos con el Grand Canyon:


Las vistas son espectaculares, y el recuerdo de llegar ahí y encontrarte con este paisaje es inolvidable. Aqui tomamos un montón de fotos mientras paseamos por los alrededores.


Por el camino en el Maricopa Point nos encontramos ardillitas y algunos venados:


Tras una horilla paseando por la zona, decidimos tomar otra lanzadera hasta las siguientes estaciones de Powell Point, Hopi Point y Mohave Point, donde nos bajamos.

A partir de aquí, decidimos ir andando el resto del trayecto (unos 4 kilómetros) por los senderos.


El final del trayecto era el Hermits Rests, donde había un pequeño puestecillo de refrescos y compramos un par de diet cokes.

Esperamos a la siguiente shuttle roja para enlazar con la ruta del Bright Angel Trail.


Este sendero lleva hasta la misma base del río colorado, pero necesita más de ocho horas en hacerse. Nosotros solo hicimos tres kilómetros: es una bajada considerable ,que luego hay que hacer de subida. Si hubieramos tenido tiempo, se podía hacer parte del trayecto en burro, que hubiera sido muy divertido.


De vuelta al principio del trayecto, un poco cansados por la subida, cogimos otra lanzadera hasta el Village, donde había un restaurante. Ya era algo tarde, casi las 16.00, así que comimos una hamburguesa y plato de pasta y bebidas, por 14 dólares los dos.

Sabíamos que a partir de las 17.00 empezaria la puesta de sol, y esta es espectactular en el Grand Canyon. Así que cogimos una de las últimas lanzaderas hasta el Yavapan Point, uno de los lugares más recomendados para sentarse, relajarse y ver como el sol se va poniendo y va cambiando todo el color y paisaje del cañón.


A las 18:00 el parque estaba a punto de cerrar (horario de Otoño). Ya no sabíamos si habría lanzaderas de regreso al Visitor Center, pero como estaba cerca, decidimos hacer el trayecto andando. Aquí nos encontramos este enorme ciervo mirándonos fijamente, ¡que pasada!


Llegamos al Visitor Center, subimos al coche, y nos despedimos de este espectacular parque nacional.

Viaje hasta Kayenta


Al día siguiente visitaríamos el Monument Valley, que está en el estado de Utah. Esta noche la pasaríamos en la ciudad de Kayenta, aún en Arizona, en el hotel Holiday Inn Kayenta. Son unos 250 kilómetros de ruta:


Por el trayecto, hicimos el primer llenado del depósito de combustible del coche, que costó 37 dólares. Llevábamos ya recorridos 600 kilómetros desde el principio del viaje.

No encontramos demasiado tráfico, aunque igualmente llegamos a Kayenta bastante tarde. El hotel no tenía demasiada historia: era muy sencillito, y las habitaciones también. Como estábamos cansados, tampoco salimos a ver si había algun restaurante cerca para cenar. Con las provisiones que teníamos (galletas, patatas, etc...) tuvimos suficiente.

Nos fuimos a dormir pronto, al día siguiente había que madrugar de nuevo.